Fue la primera vez que no hice lo que él quería y me sentó bien. Hoy en su llamada me lo dijo, se suponía que no iba a ir más allá, él se encargó de dejármelo claro desde un principio y yo sabía perfectamente las reglas del juego. No había problema.
Meses sin saber de él, y de repente las llamadas. Le hace bien tenerme ahí, pero las cosas han cambiado, ni yo soy la misma ni quiero lo mismo que hace algún tiempo. No se puede exigir lo que tu no puedes ni quieres dar. Quizás en otro momento me hubiera interesado, pero no ahora. Ya no.
He cambiado y por fin, empiezo a soltar lastre.

2 vociferaron:
Soltar lastre...
si de eso se trata... pero que dificil es darse cuenta y comenzar de una vez,no?
beso
marcelo
Y cuando consigues ir ligera de equipaje... no lo cambias por nada.
Publicar un comentario