ONE LAST TIME




Londres me sabe a The Kooks y a One last time. Hubo una noche que volviendo a casa me paré en Trafalgar Square y las lágrimas resbalaban por mis mejillas. En medio de toda aquella gente me sentí minúscula, como una estrella en una constelación gigante. No se explicar la sensación que me invadió. De repente sentí todo mi cuerpo, me di cuenta de mi ser, de lo que quería llegar a ser y de como estaba cambiando todo. No eran lágrimas de tristeza, sino de asunción de consciencia, pues por primera vez en mucho tiempo volví a sentirme, me escuché concienzudamente y asumí esos cambios. No puedo luchar contra ellos como lo estaba haciendo, tengo que dejar de planificarlo todo, relajarme y como me dijo un buen amigo, dejar que mi caos encuentre su propio orden. Y allí, enmedio de desconocidos emergí nueva, serena y con propósitos que debo cumplir.
De londres me llevo muchas cosas, pero lo mejor la gente. Siempre he creido en el "feeling" ese sentimiento que hace a la gente valiente, que te conecta con los otros sin saber muy bien el porqué. Me pasa con el blog y quizás sea esa una de las razones por las que todavía no lo he cerrado a pesar de no postear tan seguido. En Londres me pasó con varias personas, gente que se que va a ser difícil que mantengamos el contacto de por vida, pero a la que llevo grabada en mis entrañas y que me gustaría que me acompañaran en este camino. Echo de menos a Teresa y a su sonrisa. Echo de menos que me llame borracha y fumarme un cigarrillo con ella en el break. Echo de menos caminar con Esther por el Thames hablando del desamor y de la libertad. Echo de menos las luces de Picadilly Circus y a Nico. Echo de menos las tonterías en clase. Echo de menos poder batir las alas sin sentir que me falta espacio.
I miss you.
ODE ON MELANCHOLY

NO, no, go not to Lethe, neither twist
Wolfs-bane, tight-rooted, for its poisonous wine;
Nor suffer thy pale forehead to be kiss’d
By nightshade, ruby grape of Proserpine;
Make not your rosary of yew-berries,
Nor let the beetle, nor the death-moth be
Your mournful Psyche, nor the downy owl
A partner in your sorrow’s mysteries;
For shade to shade will come too drowsily,
And drown the wakeful anguish of the soul.

But when the melancholy fit shall fall
Sudden from heaven like a weeping cloud,
That fosters the droop-headed flowers all,
And hides the green hill in an April shroud;
Then glut thy sorrow on a morning rose,
Or on the rainbow of the salt sand-wave,
Or on the wealth of globed peonies;
Or if thy mistress some rich anger shows,
Emprison her soft hand, and let her rave,
And feed deep, deep upon her peerless eyes.

She dwells with Beauty—Beauty that must die;
And Joy, whose hand is ever at his lips
Bidding adieu; and aching Pleasure nigh,
Turning to poison while the bee-mouth sips:
Ay, in the very temple of Delight
Veil’d Melancholy has her sovran shrine,
Though seen of none save him whose strenuous tongue
Can burst Joy’s grape against his palate fine;
His soul shall taste the sadness of her might,
And be among her cloudy trophies hung.
John Keats
A veces todo parece extraño, nada suena igual a lo que conocías. Existen nuevas reglas que uno no sabe como hacer para acabar sintiéndolas como suyas. Y es lo que hay, y por mucho que intentes saberlo nunca tendrás conciencia de si lo que hiciste fue lo correcto. Por lo menos no quedará en el tintero. Lo intentaste. Eso debería bastar, pero no es cierto. En lo superficial es fantástico, pero en esa parte de ti que queda oculta a los demás empiezas a cansarte. Empiezas a pensar que ya está bien de ser siempre tu quien siempre lo intente, que ya basta de tirar y que te gustaría saber que sensación se tiene cuando dejas que tiren de tí. Por una vez para variar me gustaría encontrarme con alguien como yo, que no dejara escapar la oportunidad. Pero puede que esté tan harto como yo y ni se de cuenta de que pasé por su lado. SHIT!
EL ORDEN DE TUS COSAS





A punto de irte de vacaciones te sientas y escribes. Las ganas que parecían que se habían diluido han vuelto gracias al aliento de un buen amigo, y es que no hay nada mejor que eso. Como siempre que empiezas un viaje lo dejas todo preparado unos días antes, pero en tu mente ya llevas planeándolo hace meses y aunque siempre te parece que nunca estarás a tiempo de tenerlo todo preparado, otra vez te das cuenta de que el tiempo da mucho de si, de que es más lo que pasa por tu cabeza que lo que es realmente.


Empiezas un viaje y en tu mente te crees que es la panacea, que te ayudará a encontrar es camino que has empezado casi a tientas y que si bien no sabes a donde te va a llevar, estás orgullosa de haberlo empezado. Todos lo grandes viajes, los grandes cambios empiezan con pasos pequeños. Pero no olvides que tu, sigues siendo tú. Por mucho que te vayas miles de kilómetros lejos, por mucho que no veas a los tuyos durante ese tiempo. Tú sigues estando ahí.




Se sincera contigo misma, muchas respuestas ya las tienes así que no te de miedo enfrentarte a ellas. Has dejado casi de escribir, y es que de algún modo pensabas más en lo que los demás iban a leer que lo que querías escribir. Basta. No te agobies, aprende a disfrutar de la calma y no te busques más preocupaciones. Se paciente, no todo se puede tener de hoy para mañana y no todos vamos al mismo ritmo. Crece, pero no olvides la jovialidad de tu interior ni esa sonrisa que te abre puertas, crecer no significa dejar de hacer tonterías, sino ser consecuente con lo que crees y responsabilizarse de las decisiones propias. Y esto es importante Milo, sobretodo recuerda que no puedes hacerte cargo de las decisiones de los demás, tenlo presente porque te conozco y se que te cuesta. Haz más llevadera la vida, que es demasiado corta para desaprovecharla. No se si volverás a ser la de antes, pero eso no me importa si te tengo cerca, si sigues estando a mi lado y me sigues alentando a cada paso.


Como quiera que sea, vuelve siendo tú.
(De mi alter ego).
 

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