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DESÁNIMO

Y mis ojos se tornaron agua
No se despedirme de la gente
No quiero risas falsas
Ni gente que me halague
Lo enviaría todo a la mierda desde ya
Su falsedad, su ironía, su niñería
Hay miradas que pueden suplir miles de palabras
Y son esas miradas las que voy a seguir conservando
al resto, que les jodan
RECUERDOS

Toda la semana deambulando de un sitio para otro, sin tener tiempo para pensar, para escucharme, queriendo estar rodeada de ruido, de gente, murmullos que me acompañaran, queriendo no estar sola,... no sabía el porqué, pero hoy he encontrado la razón de esta desazón que me quemaba.
Hoy se la razón y me ha golpeado brutalmente. Me he puesto a llorar sin sentido, he querido aguantar, me he mordido los labios pues ya hace 15 años de aquello, y he querido ser fuerte, no acordarme pero ¿Cómo no hacerlo? Fuiste mi primera gran pérdida, esa que se me quedó grabada en el corazón y hoy, 15 años después, me pesan las sonrisas que no te brindé, los abrazos que dejé de darte y el que te fueras tan pronto, sin conocer a tu nieto ni a mis sobrinas.
He rememorado el momento que vivimos todos los que te conocimos. Aquel día tu mujer llamó a casa temprano por la mañana, mi madre nos envió al instituto casi sin vestirnos, nos hechó de casa, no nos quería allí. Supongo que sintió por el timbre de voz de tu mujer que algo no marchaba bien, que algo malo estaba pasando y sintió el deseo de alejarnos de allí cuanto antes. Muchas otras veces había pasado algo similar, pero nunca con la magnitud de aquel día, nunca antes había visto a mi madre así. Fue la primera vez que pensé que se iba a venir abajo.
Al llegar al instituto una vibración me decía que ya nada volvería a ser igual, cogí el teléfono y marqué el número de tu casa. Entonces se desencadenó todo, salí corriendo, volví a clase y arrasé con todo lo que encontré, nadie podía pararme, las mesas volaron, tiré todo lo que me encontré a mi paso, salí en busca de mi hermana y casi me la llevé en volandas para casa. No conseguía articular palabra, nadie podía pararme en mi furia y quería gritar, morder, pegar, destrozar todo lo que me encontrara para poder aliviar la ira que tenía. Pero te cuento, que a pesar de intentarlo, no lo conseguí.
Hay momentos en los que te importa una mierda todo y sólo quieres hacerte daño para no sentir ese dolor tan intenso que te martillea el corazón y te lo agujerea, no sentir esa ansiedad de saber que nunca más vas a volver a ver a esa persona, ese dolor que te penetra, te rompe por dentro y te deja sin lágrimas. Ese día supe lo que era el odio, vi a mi padre derrumbarse y me sentí morir.
Hoy, 15 años después, tu recuerdo me pesa en el corazón y no se que coño tengo que hacer para sentirlo más liviano.
Hoy, 15 años después, creo que has abierto esa ventanita entre las nubes, te has sentado en una gran butaca y has velado por nosotros, pues esta semana he sentido tu aliento en mi alma.
Donde quiera que estés, mi abrazo azul es hoy para tí.
Tuya para siempre,
Milo.
SI TUVIERA DOS VIDAS

No me importaría hacer lo que debo frente a lo que quiero, no me desesperaría por esperarte, no me quemaría tanto la piel por tus besos,... pero no las tengo. Por desgracia sólo tengo una para vivir intensamente, para disfrutar con los que quiero, para olvidar pronto las penas y acordarme eternamente de lo bueno.
Hoy quiero decirte que puedo luchar contra muchas cosas, soy fuerte y aguanto mucho, soy terca como una mula y a pesar que no siempre consigo lo que quiero, lucho como una fiera por intentar alcanzarlo. Pero ayer me di cuenta que hay algo contra lo que no puedo luchar. Tu no te diste ni cuenta, pero a mí me causó una tristeza que me encogió el alma. Quizás tengas razón y esto no pueda ser, pero desengáñate, no por la razón principal que siempre esgrimes, contra esa razón me veo fuerte, sino por la otra razón, la que pasó ligera por encima de nuestras cabezas y sobre la que no quisiste ni pararte ni darle importancia.
Esa razón, hoy me ha robado la alegría. Pero déjame que te diga algo, la gente que nos quiere y nos respeta, va a estar ahí pase lo que pase. Podrás equivocarte mil veces, y mil veces te ayudarán a levantarte, no te juzgarán nunca en público, pero te reñirán en privado cuando lo consideren oportuno, son lo más importante que tenemos, pero si ellos no respetan tus decisiones piénsatelo, quizás no valga la pena tenerlos como compañeros de viaje.
Hoy me siento inmensamente triste, y a pesar de que me duele el alma y que me aferro a tí, te recuerdo que sólo tengo una vida y que no voy a permitir que nadie, ni el amor que siento por tí, me la condicionen.
Y tú podrás vivir sin mí, y yo sin tí, pero no quiero tomar ninguna decisión precipitada desde este sentimiento en el que hoy me he instalado, no quiero que llegue un día en el que me quede la duda de que hubiera pasado, en esta vida no tengo tiempo para arrepentimientos. No se si tú puedes permitírtilo, quizás tengas dos vidas por vivir,... quizás para tí sea más importante el que dirán que lo que sientes, por el momento voy a concederte el beneficio de la duda.
 

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