ME CONTARON
Si tus manos aún anduvieran perdidas por mis caderas,
podría indicarte cuál es el camino
Si tu libro aún reposara en mi mesita,
podría decirles a tus manos como abrirlo
Si tus dedos todavía rozaran mi cabello,
podría cogerlos entre los míos y comerlos a besos
Si tu mal humor apareciera un día en mi cama,
podría guardarlo en un cajón y hacer que te olvidaras de él
Si tu risa apareciera en medio de una conversación olvidada,
no dejaría de desear besar tus labios
Si tu aún estuvieras
No tendría que escribirte estos deseos


