SE DEJÓ CAER
(Dibujo Joe Sorren)
Sentía temblores en las piernas desde hacía mucho pero no quería oir hablar de médicos. Pensaba que era joven y que podía aguantarlo todo. Sentía pinchazos en el corazón, pero tampoco quería darle importancia. Debía aprender a abstraerse de los problemas para poder solucionarlos y pensar con frialdad pero a medida que pasaban los años se daba cuenta de que no sabía como hacerlo, pensaba que lo que los demás creían era siempre mejor de lo que ella opinaba. Relativizaba mal, porque siempre se relativizaba a ella y nunca a los demás. Tanto se relativizó que ya no se daba importancia y por tanto nadie tampoco se la daba a ella.
Un día caminando tranquilamente se dio cuenta de que le costaba poner un pie delante del otro, que las palabras que pensaba eran incoherentes y que no tenía fuerzas para seguir. Se desvaneció y cayó al suelo con un gran estruendo, la sangre emanaba de una herida en su cabeza y notaba como resbala por su mejilla y moría en sus labios. El sabor de la sangre le hizo volver a la realidad. Estaba allí tirada y nadie la vendría salvar, pues se hizo tan pequeñita tan pequeñita que nadie nunca la iba a volver a ver.



